Cerrar el año con claridad y comenzar uno nuevo con enfoque (sin prisa, sin culpa)
- Taisha Torres - Coach

- 29 dic 2025
- 4 Min. de lectura
Hay años que se sienten como un suspiro… y otros como una maratón emocional. Este, para mí, fue uno de esos donde aprendí más por las pausas que por los avances rápidos, créeme. Este año pausé porque vinieron muchos cambios que no esperaba, pero a la misma vez esos cambios me permitieron avanzar e inclusive sin estar tan presente, me permitieron generar más ingresos que otros años. Pero no vengo a romantizar nada, ni las pausas, ni los ingresos, hoy quiero ser sincera contigo.
Quiero hablarte desde un lugar honesto. No desde la lista perfecta de “12 hábitos para un nuevo año”, sino desde la experiencia real de alguien que también se detuvo, dudó, retomó y volvió a creer. Desde la que hizo miles de cambios porque los planes no estaban saliendo como pensé que iban a salir.
Estamos a punto de cerrar un año y como coach en productividad quiero compartirte algunas cositas super efectivas.

1. Antes de cerrar, deja de correr
Durante mucho tiempo pensé que cerrar el año significaba hacer más: más metas, más planes, más presión. Hasta que entendí algo clave: no puedes cerrar con claridad si sigues en rush.
Cerrar el año comienza con bajar el ritmo.
Pregúntate (sin juzgarte):
¿En qué áreas viví en automático?
¿Dónde me exigí de más?
¿Qué me sostuvo cuando sentí que me estaba quedando sin energía?
Este ejercicio no es para corregirte, es para entenderte.
2. Honra lo que sí pasó (aunque no se vea “productivo”)
Este año trabajé en un sueño… me detuve… y luego lo retomé.
Por mucho tiempo pensé que esa pausa era una falla, que era postergar, y no fue así, hoy sé que fue parte del proceso. Porque detenerse también es una forma de avanzar cuando lo haces con intención y estrategia. Hay una parábola que leí hace tiempo sobre este hombre que sale al bosque a podar árboles. El primer día cortó muchos árboles con pocas horas de trabajo, el tercer día cortó menos árboles y con más horas de trabajo, el quinto día cortó 1/4 parte y triplicó las horas de trabajo. A raíz de esto se sentó, tomó tiempo para descansar y amolar el hacha. Mientras hacía esta pausa, veía como otros seguían cortando y al parecer unos iban avanzando pero no fue así. Con esta parabola aprendí que tomar tiempo para no trabajar en piloto automático es crucial.
Hoy te invito a celebres lo que sí pasó. A veces no lograste todo lo que planeaste, pero:
creciste emocionalmente
pusiste límites que antes no ponías
aprendiste a decir “ahora no”
Eso también cuenta. Mucho.
3. Cierra capítulos, no solo tareas
No todo lo que cargas pertenece al próximo año. No arrastres con cosas y trates de encajarlas en el próximo año, solo porque sí, porque es lo que está de moda o es lo que todos están haciendo.
Qué cerrar:
expectativas que ya no resuenan contigo.
metas que nacieron desde la presión, no desde el deseo.
voces externas a las que les subiste demasiado el volumen.
Yo tuve que hacerlo. Y fue incómodo… pero liberador.
Cerrar capítulos te devuelve espacio mental. Y sin espacio, no hay enfoque.
4. Claridad no es tener todas las respuestas
A veces creemos que comenzar el año con claridad significa tener el plan perfecto.
Para mí, claridad hoy se ve así:
saber qué sí es prioridad
reconocer qué cosas ya no quiero sostener
tener intención, aunque el camino se vaya ajustando
La claridad nace cuando decides desde dónde quieres vivir y trabajar, no solo qué quieres lograr.
5. Diseña un inicio de año que te sostenga (no que te agobie)
Este es el punto donde muchas personas se sabotean: comienzan el año con más carga que enfoque.
Mi invitación es simple:
menos metas, más intención
menos rigidez, más estructura flexible
menos ruido, más presencia
El enfoque no se trata de hacer más cosas, sino de hacer las correctas, en el momento correcto.
6. El nuevo año no necesita una versión nueva de ti
Necesita una versión más consciente, más intencional y por ende más clara, pero no una nueva, quita esa carga de tus hombros. No necesitas cambiar quién eres. Necesitas modificar ciertos hábitos y mentalidad.
Necesitas herramientas que te ayuden a sostener lo que sueñas sin quemarte en el intento.
Cerrar el año no es un evento. Es un proceso. Y comenzar uno nuevo no es empezar desde cero, es hacerlo desde lo aprendido.
Si hoy estás aquí, leyendo esto, ya estás dando un paso importante: elegir claridad sobre prisa y enfoque sobre exigencia.
Y eso, créeme, cambia completamente la forma en que se vive un nuevo año.
Agradezco por ser parte de mi comunidad durante el 2025, deseando que podamos seguir caminando juntas en el 2026 y crecer personal y profesionalmente.
Si deseas darte la oportunidad de comenzar un año con claridad y las herramientas que necesitas, estoy aquí para acompañarte y guiarte. Sólo quedan 3 espacios disponibles para trabajar juntas en el primer trimestre del 2026. Comienza con una llamada de evaluación gratis.
Nos vemos al otro lado de la pantalla,
Taisha Torres - Coach
Productividad integral



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